València es luz, comida, mar, costumbres, alegría.
Pero esta campaña no va de mostrar lo que se ve.
Va de despertar lo que se siente.
Porque cuando alguien visita València, no solo descubre un destino.
Descubre una forma de vivir que parece escrita para ellos.
Y eso, más que una promesa turística, es un derecho emocional.
Así nació ‘Te mereces València’.
Un mensaje sencillo, directo, cálido.
No para convencer, sino para invitar.
Una campaña pensada para viajar.
Una frase que no señala lugares, sino momentos.
Que no habla de puntos en el mapa, sino de puntos de inflexión.
Adaptable, flexible, viva.
Como València.
Porque cuando el turismo se vuelve humano, deja de ser un producto.
Y se convierte en un regalo.
Te mereces València.
Y eso, no hace falta gritarlo.

